No, no ha fallecido este gran arquitecto británico considerado actualmente uno de los mejores del mundo. Es la capital de nuestro país la que llora una pérdida y es que Norma Foster ha decidido privarnos de su proyecto para implantar en
Madrid la sede de su fundación, dedicada a la arquitectura, el urbanismo, el diseño y el
arte, además de albergar su importante archivo personal.
